En estos días, los últimos del duodécimo mes lunar en Vietnam llegan a su fin y el ambiente cambia. No se trata de un cambio repentino: es simplemente una mañana en la que te despiertas con un aire ligeramente más fresco, con algunos capullos que empiezan a florecer en las ramas, y en la que se oye hablar más del Año Nuevo Lunar en las conversaciones y los planes.