Si alguien me preguntara qué es lo que me gusta de Vietnam, no dudaría en responderle: «Me encanta la gastronomía de mi país». De hecho, le enseñaría fotos de sencillos puestos de comida callejera o, simplemente, le invitaría a una acogedora comida familiar. Estoy seguro de que tanto yo como otros vietnamitas compartimos ese mismo sentimiento.